El comeback del plástico
Donald Trump odia los popotes de papel. “Se rompen luego luego y a veces hasta explotan”, dijo este martes 11 de febrero mientras firmaba una orden ejecutiva que echó abajo la política de Biden que buscaba eliminar plásticos de un solo uso en instalaciones federales para 2035.
Con esta decisión, Trump metió freno de mano a un esfuerzo que pretendía reducir la producción de plásticos en el país que más basura plástica genera en el mundo. La noticia provocó un patatús colectivo entre los ambientalistas y la naturaleza, que ya andábamos preocupados tras el anuncio de la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París. ¿La razón? Es que si de por sí Estados Unidos es el mayor generador de basura plástica per cápita, ahora con esta orden ejecutiva, la situación empeore.
Un shot de contexto
Cada año, la industria del plástico en el país emite 232 millones de toneladas de CO₂e, lo que equivale a 116 plantas de carbón operando sin descanso. Su producción representa el 3.4% de las emisiones globales, una cifra similar a toda la industria de la aviación. Y eso no es todo: En 2023, un estudio estimó que 2.5 millones de toneladas de microplásticos flotaban en los océanos, una cifra diez veces mayor que en 2005. Además, expertos han señalado que al menos 100,000 animales marinos mueren cada año por contaminación plástica, ya sea por enredos o ingestión. Además, como estos plásticos no desaparecen, se fragmentan, contaminan el agua, el aire y, ahora sabemos, también los cuerpos humanos.
Mientras lees esto, hay microplásticos nadando en tu cerebro
Como no hay reciclaje que alcance para frenar su impacto, y la ciencia sigue encontrando pruebas de que estamos expuestos a sus efectos de formas que antes parecían impensables. Un nuevo estudio publicado en Nature Medicine encontró que los niveles de microplásticos en cerebros humanos en 2024 fueron hasta 30 veces más altos que en 2016. Además, se detectaron partículas en el cerebro en mayores niveles que en el hígado y los riñones, lo que confirma que no solo ingresan al cuerpo, sino que se acumulan en órganos vitales. Aunque los efectos a largo plazo aún están en estudio, la presencia de microplásticos en el cuerpo humano ya ha sido vinculada con alteraciones endocrinas y posibles problemas neurológicos.
Mientras tanto, en México…
Esta semana, el Estado de México tomó un pequeño pero importante paso en contra de los plásticos. Resulta que el Congreso del Estado de México aprobó en comisión una iniciativa para sancionar con multas de hasta 339 mil pesos a negocios que regalen plásticos de un solo uso. ¡Ojo! Porque esto no aplicará a los empaques de productos que, por higiene o salud, deben ir plastificados.
Auuunque la tirada también es promover los envases biodegradables o compostables. Esta regulación, propuesta por la gobernadora Delfina Gómez, aún debe ser discutida y aprobada en el pleno, pero es un paso para reducir la contaminación plástica.