El Gran Bosque de Agua es uno de los lugares más importantes para la vida de 23 millones de personas en México. Está en el centro del país y se extiende por la Ciudad de México, Toluca y Cuernavaca.
Este bosque es como una gran esponja. Capta el agua de lluvia, la filtra y la manda a los acuíferos subterráneos. Desde ahí, llega a los hogares y negocios de millones de personas.
Pero el Gran Bosque de Agua está en peligro. En solo 30 años, ha perdido el 40% de su superficie. La causa principal es la tala ilegal y el avance del crimen organizado.
¿Qué es el Gran Bosque de Agua?
El Gran Bosque de Agua es un corredor natural. Conecta varias sierras, como la Sierra del Ajusco, el Chichinautzin y Zempoala.

Tiene más de 235,000 hectáreas de bosques. Algunas estimaciones dicen que podría llegar a 255,000 hectáreas si se cuentan zonas cercanas.
La casa de muchas especies
En el Gran Bosque de Agua vive el 10% de la biodiversidad de México. Hay más de 3,000 especies de plantas, 195 tipos de aves y 350 especies de mamíferos, reptiles y anfibios.
Algunos animales solo se encuentran aquí. Por ejemplo, el teporingo, un conejo pequeño en peligro de extinción, el ajolote de Zempoala y el puma.
Una zona clave para el agua
Según la CONABIO, este bosque es una región terrestre prioritaria. Ayuda a recargar los acuíferos y mantiene el clima equilibrado.
Se calcula que el 73% del agua que usa la Ciudad de México viene de aquí, gracias a la filtración natural del agua de lluvia.
El problema: tala ilegal y crimen organizado
Antes, el riesgo era el crecimiento de las ciudades. Ahora, el peligro es la tala ilegal y el crimen organizado.
Desde hace 25 años, grupos criminales han talado el bosque sin control. En solo 4 años, se perdieron 5,000 hectáreas de bosque maduro. Eso es la mitad del bosque que conecta Morelos y la CDMX.
Esto es parte de lo que se conoce como narcodeforestación. Los grupos delictivos controlan el negocio de la madera y ponen en riesgo a las comunidades que cuidan el bosque.
¿Qué pasa si perdemos el bosque?
Sin bosque, se acaba el agua.
Cada metro cuadrado que se pierde significa menos agua que se filtra al subsuelo. Los acuíferos ya están sobreexplotados. Esto hace que la Ciudad de México se hunda hasta 35 cm por año.
Además:
- Aumentan los deslaves durante las lluvias fuertes.
- Se pierden especies animales y vegetales.
- Las comunidades que viven del bosque quedan expuestas a la violencia.
Un dato importante: cuando desaparecen los hongos en el bosque, es una señal de que el ecosistema está en peligro. Pierde humedad y se vuelve más vulnerable a plagas.
Este bosque no solo da agua...
También es un pulmón verde. Ayuda a regular la temperatura, purifica el aire y da espacios para convivir con la naturaleza. Lugares como el Ajusco, el Desierto de los Leones y las Lagunas de Zempoala son parte de este gran ecosistema.
¿Qué se puede hacer ahí?
- Senderismo y ciclismo de montaña
- Observación de aves
- Talleres de educación ambiental
¿Qué se está haciendo para protegerlo?
En 2024, el gobierno federal y los estados de CDMX, Morelos y Estado de México firmaron un convenio para proteger 800,000 hectáreas del Gran Bosque de Agua.
Las acciones incluyen:
- Más vigilancia y seguridad contra la tala ilegal.
- Fondos económicos para las comunidades que protegen el bosque.
- Propuesta de crear nuevas áreas naturales protegidas.
- Perseguir legalmente a quienes talan de manera clandestina.
Los retos que vienen
El reto es proteger el bosque y apoyar a las comunidades locales. Muchos comuneros viven de lo que obtienen del bosque, por eso es importante darles opciones de empleo sustentable.
Ejemplos de éxito
- El Ejido San Nicolás Totolapan, en la CDMX, ofrece ecoturismo, reforestación y actividades de educación ambiental.
- En Ocuilan, Estado de México, las comunidades vigilan sus bosques y hacen reforestaciones.
¿Qué puedes hacer tú?
- Visita el Bosque de Agua de forma responsable.
- Infórmate y exige a los gobiernos que cumplan sus acuerdos.
- Apoya a organizaciones como Reforestamos México que trabajan en la conservación de bosques.
- Comparte esta información con otros.
El Gran Bosque de Agua es el corazón verde que nos da agua, aire limpio y biodiversidad. Si lo perdemos, enfrentaremos una crisis hídrica y ambiental mucho más grave.
Cuidar el bosque es cuidar el futuro de nuestras ciudades y de las generaciones que vienen.