DeepSeek: ¿Revolución verde o puro greenwashing?

La IA china que promete consumir 10 veces menos energía ya sacudió el mercado. ¿Es el futuro de la inteligencia artificial o solo otra estrategia publicitaria?

¿Una IA sustentable o solo una estrategia de greenwashing?

Hace unas semanas, pocos habían oído hablar de DeepSeek, una startup china de inteligencia artificial. Hoy, su nombre pone a temblar a gigantes como Meta, Open AI y Nvidia. No solo por su tecnología—que en un solo día hizo caer las acciones de Nvidia ante la amenaza de ser una IA muuucho más eficiente y accesible—sino por su promesa de reducir hasta diez veces el consumo energético de la IA actual. Pero detrás del hype y los titulares, surge una pregunta clave: ¿DeepSeek es realmente un modelo más sustentable o sólo oootro truco de greenwashing?

Vayamos por partes… 

DeepSeek afirma haber desarrollado un modelo que necesita solo 2,000 chips para su entrenamiento, frente a los 16,000 que utilizan otros gigantes tecnológicos, como Chat GPT. Además, el gasto total para echarlo a andar fue de apenas 5.6 millones de dólares,

una fracción de los presupuestos que manejan sus rivales. La clave, según la empresa, está en su estrategia de entrenamiento optimizado: en lugar de procesar todo el modelo simultáneamente, prioriza ciertas partes estratégicamente, reduciendo el consumo de energía. También utiliza técnicas avanzadas de compresión y almacenamiento en caché para minimizar el uso de memoria sin afectar el rendimiento.

No lo sé Rick, parece falso 

Aunque todo esto suena prometedor, expertos como Carlos Torres Díaz, de Rystad Energy, advierten que no hay datos verificables sobre su verdadero consumo eléctrico. Y aunque consumir menos energía es un avance, también plantea un desafío: la paradoja de Jevons. Si la IA se vuelve más eficiente y barata, su adopción podría dispararse, generando un mayor consumo global de recursos en lugar de reducir su impacto ambiental.

Otro detallito a considerar

El problema no es solo cuánta electricidad usa DeepSeek, sino, también, de dónde proviene esta energía. China todavía obtiene más del 60% de su energía del carbón, mientras que Estados Unidos sigue dependiendo con más de 50% de combustibles fósiles en su matriz energética. Si la IA sigue creciendo sin una transición clara hacia fuentes renovables, su “eficiencia” podría ser solo un espejismo verde.